¿Sabías que, según la Asociación Norteamericana de Psicología, aproximadamente 1 de cada 5 niños en los Estados Unidos, de 3 a 17 años, tiene una dificultad mental, emocional, de conducta o de desarrollo? La salud mental infantil es esencial para su bienestar general y su éxito en la vida. Afecta cómo piensan, sienten y actúan, influyendo en su capacidad para manejar el estrés, relacionarse con los demás y tomar decisiones. Una buena salud mental ayuda a los niños a alcanzar hitos de desarrollo, aprender habilidades sociales y enfrentar desafíos.
Cuidar el bienestar emocional de tu niño y comprender cómo apoyarlo puede tener un gran impacto positivo mientras va creciendo. Descubramos cómo puedes continuar apoyando el bienestar de tu niño.

Hay muchos cambios que ocurren en la infancia, y cada niño es único. Los cambios de comportamiento no siempre son señal de que algo anda mal. Confía en tu intuición; si notas diferencias y te preocupa, hablar con un pediatra u otro profesional médico de confianza puede darte tranquilidad. Algunos cambios de comportamiento asociados con problemas de salud mental pueden ser la pérdida de interés en jugar, la falta de energía, los problemas para dormir, pasar más tiempo a solas o tener dificultad para interactuar con los demás. Si notas estas señales, buscar ayuda profesional puede brindarte un apoyo valioso y ayudar a tu niño a seguir triunfando en su vida diaria.

Un ambiente de apoyo y cariño puede ayudar a tu niño a desarrollar las herramientas emocionales necesarias para enfrentar los desafíos de la vida. Aquí hay algunas cosas que puedes intentar para apoyar la salud mental de tu niño:
Celebrar sus logros: Enfocarte en las cualidades positivas y en los logros de tu niño fomenta un crecimiento positivo.
Validación positiva: Reconocer y respetar las emociones de tu niño puede ayudarlo a sentirse entendido y apoyado.
Guiar con flexibilidad: Tener reglas claras y consistentes mientras permites el diálogo y la flexibilidad, ayuda a crear una sensación de seguridad.
Aceptar las emociones: Ayuda a tu niño a comprender y comunicar sus sentimientos con estas estrategias simples.
Tener conversaciones abiertas: Mantener una comunicación abierta anima a tu niño a compartir sus pensamientos y sentimientos.
Buscar ayuda cuando la necesites: Con amor, comprensión y, a veces, un poco de apoyo adicional, tu niño puede prosperar en casa, en la escuela y en ambientes sociales. Contacta a profesionales de la salud mental para obtener ayuda o consulta estos recursos para comprender y manejar mejor los problemas de salud mental.
Recuerda que cada acción que tomes puede tener un gran impacto, y buscar guía y apoyo es una parte natural del proceso. Al tomar estas acciones intencionales, continúas fomentando el bienestar emocional de tu niño y construyendo las bases para una vida llena de felicidad y salud mental.
