¿Tu bebé dormía bien, pero ahora de repente se despierta a cualquier hora o se niega a tomar una siesta? ¡No estás solo! Muchos padres enfrentan el desafío de los retrocesos del sueño.

Entender qué son los retrocesos del sueño y cómo manejarlos puede ayudarte a responder mejor a las necesidades de sueño de tu bebé en estas etapas difíciles. Saber por qué suceden y qué hacer cuando ocurren, hará que sea más fácil enfrentarlos con calma y seguridad.
El retroceso del sueño ocurre cuando un bebé o niño que antes dormía bien comienza a tener problemas para dormir. Quizás se despierta frecuentemente durante la noche, toma siestas más cortas o tiene dificultades para lograr dormir. Estos cambios muchas veces ocurren mientras tu pequeño va creciendo y aprendiendo nuevas habilidades, como darse la vuelta o gatear.
Los retrocesos del sueño ocurren en ciertas etapas del desarrollo de tu niño. Estos son algunos momentos comunes en los que podrías notar cambios:
De 3 a 4 meses: Mientras los bebés van creciendo, sus ciclos de sueño cambian. Es normal que se despierten con más frecuencia.
6 meses: El rápido crecimiento y la salida de los dientes a veces pueden interrumpir el sueño en esta etapa.
8 a 10 meses: Cuando los bebés empiezan a movilizarse más y su cerebro está muy ocupado aprendiendo, su sueño puede cambiar porque querrán practicar sus nuevas habilidades hasta por la noche. También, es común que a esta edad aparezca la ansiedad por separación.
12 meses: Aprenden a caminar y a necesitar menos siestas en el día, lo cual puede causar resistencia al sueño en la noche.
Probablemente ya estás haciendo mucho para ayudar a tu bebé a dormir, ¡y qué bueno! Aquí tienes algunos consejos para tomar en cuenta mientras esperas que pase esta etapa:
Mantén una rutina: Mantén tu rutina relajante para la hora de dormir, como alimentarlo, bañarlo, leerle un libro y escuchar canciones de cuna. Esto ayuda a indicar que es hora de dormir.
Crea un espacio cómodo para dormir: Asegúrate de que el lugar donde duerme tu bebé sea oscuro y sin ruido para que se tranquilice más fácilmente.
Fomenta el juego durante el día: Mantén a tu bebé activo durante el día para que practique nuevas habilidades y se canse para que duerma mejor.
Sé amable contigo mismo/a y con tu bebé: Dale más cariño y caricias a tu bebé durante el día y antes de dormir. Recuerda que está bien ser paciente contigo mismo/a en esta etapa.
Por lo general, los retrocesos del sueño duran de dos a cuatro semanas. Si se prolongan más de seis semanas, podría ayudar hablar con tu pediatra para obtener apoyo e ideas adicionales.
Al entender y manejar los retrocesos del sueño, puedes ayudar a tu bebé a recuperar patrones regulares de sueño. Recuerda que cada niño es único, y tener paciencia y ser consistente son clave. Así que acurrúcate, disfruta del proceso y, muy pronto, estarán soñando juntos. ¡Ánimo, tú puedes!
Para obtener más consejos y apoyo, lee nuestras preguntas frecuentes sobre cómo enseñarles a dormir.
